martes, 19 de mayo de 2009

MARIO BENEDETTI


Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia (Paso de los Toros, 14 de septiembre de 1920 - Montevideo, 17 de mayo de 2009), más conocido como Mario Benedetti, fue un escritor y poeta uruguayo integrante de la Generación del 45, a la que pertenecen también Idea Vilariño y Juan Carlos Onetti, entre otros. Su prolífica producción literaria incluyó más de 80 libros, algunos de los cuales fueron traducidos a más de 20 idiomas.

Su extensa obra abarcó los géneros narrativos, dramáticos y poéticos. Asimismo fue autor de ensayos y su voz recitando sus poemas fue grabada en varios casetes y cds en compañía de Daniel Viglietti o en solitario.

Cuentos
Esta mañana y otros cuentos
Montevideanos
Datos para el viudo
La muerte y otras sorpresas
Con y sin nostalgia
La casa y el ladrillo (Compilación de versos y cuentos)
Geografías (Compilación de cuentos y poemas)
Recuerdos olvidados
La vecina orilla
Despistes y franquezas (Compilación de cuentos y poemas.)
Buzón de tiempo
El porvenir de mi pasado
El otro yo
Los pocillos
Almuerzo y dudas
Esa boca
El parque esta desierto
Historias de París (2007).



HISTORIA DE VAMPIROS


Era un vampiro que sorbía agua
por las noches y por las madrugadas
al mediodía y en la cena

era abstemio de sangre
y por eso el bochorno
de los otros vampiros
y de las vampiresas

contra viento y marea se propuso
fundar una bandada
de vampiros anónimos

hizo camana bajo la menguante
bajo la llena y la creciente
sus modestas pancartas proclamaban
vampiros beban agua
la sangre trae cáncer

es claro lo quirópteros
reunidos en su ágora de sombras
opinaron que eso era inaudito

aquel loco aquel alucinado
podía convencer a los vampiros flojos
esos que liban boldo tras la sangre

de modo que una noche
con nubes de tormenta
cinco vampiros fuertes
sedientos de hematíes plaquetas leucocitos
rodearon al chiflado al insurrecto
y acabaron con el y su imprudencia

cuando por fin la luna
pudo asomarse vio allá abajo
el pobre cuerpo del vampiro anónimo
con cinco heridas que manaban
formando un gran charco de agua

lo que no pudo ver la luna
fue que los cinco ejecutores
se refugiaban en un árbol
y a su pesar reconocían
que aquello no sabía mal

desde esa noche que fue histórica
ni los vampiros ni las vampiresas
chupan mas sangre resolvieron
por unanimidad pasarse al agua

como suele ocurrir en estos casos
el singular vampiro anónimo

es venerado como un mártir.

Poema de Mario Benedetti.

La Bruja de los cuentos.