miércoles, 21 de julio de 2010

Librero






Mil años despues...


Bruja se te extraña por aquí...



Quiero compartir esta actividad de la Sala de Lectura "Leer para Creer", ya que la sala de mi casa ha "sufrido" múltiples modificciones, los libros dejaron de ser el tema central, sin embargo como podrán imaginarse, se siguen necesitando, entonces se me ocurrió hacerles un espacio como este: junté algunas cajas de cartón duro, las pegué. Después las pintaron los niños, y luego eligieron los libros que más se "usan".



Estoy seguira que todos y cada uno de ustedes
han tenido experiencias que también les han
dado muchas satisfacciones,
¿Por qué no compartirlas?































jueves, 1 de abril de 2010

Libro electrónico.



Un libro electrónico (e-book o eBook o ecolibro o libro digital ) es una versión electrónica o digital de un libro. También suele denominarse así al e-Reader, dispositivo usado para leer estos libros.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Títere de varilla.


Guiñoles de papel.


Los guiñoles de papel son fáciles de realizar con ayuda de los niños.

materiales :
  • balsas de papel (diferentes tamaños).
  • hojas de colores.
  • pegamento.
  • pluma o marcador.
  • colores.
  • tapa o fichas de refresco.
  • bolitas de papel.


La bruja de los cuentos.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Teatro para títeres

Hola, para los que les gusta trabajar con guiñoles:

Esta idea me pareció padre, para realizarlo en la Sala de lectura (lo saqué de Internet, pero no me acuerdo de donde). Si alguien lo hace, publiquen sus fotos!!!

El teatrito para títeres
Jugar a los títeres es mucho más divertido cuando tienes un teatrito. No te preocupes. No hay necesidad de gastar mucho dinero para tener uno. Sólo necesitas una caja de cartón vacía y restos de papeles de colores.
Toma la caja y desármala. A la parte delantera de la caja recórtale una ventana rectangular, la cual será el escenario.


La parte de atrás córtala a la mitad, emulando las puertitas que permitirán que los "actores" entren al teatrito.
Corta alrededor de las "puertas" separándolas del lado superior e inferior de la caja.
Ahora con los papeles de colores forra el teatrito de la manera que más te guste. Si no quieres forrarlo, usa pintura acrílica para pintar los lados.

El toque final lo darán las cortinas, las cuales cuelgas al teatro mediante un hilo, que quedará pegado a los costados del teatro. Toma tus títeres y estas listo para comenzar a jugar.


“Y es que…
cuando las palabras
se reparten como un postre,
un disfrute, una suerte,
no cabe duda
que dejarán un poso de gozo
y ganas de más,
que forjarán seguros
y amantes lectores
para toda la vida”.


Díez Navarro, C.
“La Oreja verde de la escuela”

domingo, 14 de junio de 2009

ADIVINANZA.


Una adivinanza es un tipo de acertijo cuyo enunciado se formula en forma de rima.

Se trata de enigmas sencillos dirigidos al público infantil en que hay que adivinar frutas, animales, objetos cotidianos, etc. Al orientarse a los niños, tienen un componente educacional al representar una forma divertida de aprender palabras y tradiciones.

Las adivinanzas se plantean en diferentes formatos de metro y composición, si bien son muy comunes los versos octosílabos, las estrofas de dos o cuatro versos y las rimas asonantes o consonantes en todos los versos o, más comúnmente, en versos alternos.

Las adivinanzas tienen un origen popular y se agrupan en recopilaciones. No tienen, por ello, autor conocido.


es.wikipedia.org

sábado, 13 de junio de 2009

Fransico Hinojosa

Francisco Hinojosa (Ciudad de México, 1954), poeta, narrador y editor, es uno de los grandes autores de literatura infantil.


Obra:
1. LA NOTA NEGRA
2. YANKA, YANKA
3. HOJA DE PAPEL
4. LAS GALLINAS DE MI ABUELO
5. AL PRINCIPIO: MITOS DE LA CREACION
6. DE DOMINGO A LUNES
7. A GOLPE DE CALCETIN (130)
8. LA PEOR SEÑORA DEL MUNDO
9. AMADIS DE ANIS...AMADIS DE CODORNIZ
10. BUSCALACRANES (140)
11. UNA SEMANA EN LUGANO
12. MI HERMANA QUIERE SER UNA SIRENA
13.ANA, ¿VERDAD?
14. EL COCODRILO NO SIRVE, ES DRAGON
15. LAS OREJAS DE URBANO




La bruja de los cuentos.

martes, 19 de mayo de 2009

MARIO BENEDETTI


Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia (Paso de los Toros, 14 de septiembre de 1920 - Montevideo, 17 de mayo de 2009), más conocido como Mario Benedetti, fue un escritor y poeta uruguayo integrante de la Generación del 45, a la que pertenecen también Idea Vilariño y Juan Carlos Onetti, entre otros. Su prolífica producción literaria incluyó más de 80 libros, algunos de los cuales fueron traducidos a más de 20 idiomas.

Su extensa obra abarcó los géneros narrativos, dramáticos y poéticos. Asimismo fue autor de ensayos y su voz recitando sus poemas fue grabada en varios casetes y cds en compañía de Daniel Viglietti o en solitario.

Cuentos
Esta mañana y otros cuentos
Montevideanos
Datos para el viudo
La muerte y otras sorpresas
Con y sin nostalgia
La casa y el ladrillo (Compilación de versos y cuentos)
Geografías (Compilación de cuentos y poemas)
Recuerdos olvidados
La vecina orilla
Despistes y franquezas (Compilación de cuentos y poemas.)
Buzón de tiempo
El porvenir de mi pasado
El otro yo
Los pocillos
Almuerzo y dudas
Esa boca
El parque esta desierto
Historias de París (2007).



HISTORIA DE VAMPIROS


Era un vampiro que sorbía agua
por las noches y por las madrugadas
al mediodía y en la cena

era abstemio de sangre
y por eso el bochorno
de los otros vampiros
y de las vampiresas

contra viento y marea se propuso
fundar una bandada
de vampiros anónimos

hizo camana bajo la menguante
bajo la llena y la creciente
sus modestas pancartas proclamaban
vampiros beban agua
la sangre trae cáncer

es claro lo quirópteros
reunidos en su ágora de sombras
opinaron que eso era inaudito

aquel loco aquel alucinado
podía convencer a los vampiros flojos
esos que liban boldo tras la sangre

de modo que una noche
con nubes de tormenta
cinco vampiros fuertes
sedientos de hematíes plaquetas leucocitos
rodearon al chiflado al insurrecto
y acabaron con el y su imprudencia

cuando por fin la luna
pudo asomarse vio allá abajo
el pobre cuerpo del vampiro anónimo
con cinco heridas que manaban
formando un gran charco de agua

lo que no pudo ver la luna
fue que los cinco ejecutores
se refugiaban en un árbol
y a su pesar reconocían
que aquello no sabía mal

desde esa noche que fue histórica
ni los vampiros ni las vampiresas
chupan mas sangre resolvieron
por unanimidad pasarse al agua

como suele ocurrir en estos casos
el singular vampiro anónimo

es venerado como un mártir.

Poema de Mario Benedetti.

La Bruja de los cuentos. 

sábado, 4 de abril de 2009

LIBROS PARA NIÑOS.

 LIBRO DE DIFERENTES FORMAS.
 LIBROS DE RECICLADO 
  LIBROS DE MAPAS (ATLAS)
 LIBRO ACORDEÓN
LIBRO MANUSCRITO

LIBROS PARA NIÑOS.

LIBRO TITERE
LIBROS DE PLASTICO
LIBROS DE MADERA
LIBROS MINATURA
LIBROS GRANDES O GIGANTES.

LIBROS PARA NIÑOS.

 LIBROS DE FIELTRO 
LIBROS PARA COLOREAR
 LIBROS DE TELA
LIBRO PARA CREAR ANIMALES FANTASTICOS. 
 LIBROS DE FOMI

Libros pop-up


El epíteto pop-up se suele aplicar a cualquier libro tridimensional o móvil, aunque apropiadamente el término "libro móvil" abarca los libros pop-ups, transformaciones, libros de (efecto de) túnel, volvelles, solapas que se levantan (flaps), pestañas que se jalan (pull-tabs), imágenes emergentes (pop-outs), mecanismos de tiras que se jalan (pull-downs) y más, cada uno de los cuales funciona de una manera diferente.

Día Internacional del Libro Infantil


2 de abril.

Día Internacional del Libro Infantil.

La IBBY (The International Board on Books for Young People) promueve desde 1965 la celebración del Día Internacional del Libro Infantil, para homenajear y conmemorar el día del nacimiento de Hans Christian Andersen. Con tal motivo, cada año una sección de la IBBY elabora un cartel y un mensaje.
 

En esta ocasión, la sección de Egipto distribuye el cartel y el mensaje del ilustrador Hani D. El-Masri:

domingo, 29 de marzo de 2009

Jaime Sabines.

Jaime Sabines Gutiérrez (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; 25 de marzo de 1926 - Ciudad de México; 19 de marzo de 1999) fue un poeta y político mexicano.

Obra poética publicada : 

Horal (1950)
La Señal (1951)
Adán y Eva (1952)
Tarumba (1956)
Diario Semanario y poemas en prosa (1961)
Poemas Sueltos (1951-1961)
Yuria (1967)
Maltiempo (1972)
Algo sobre la muerte del Mayor Sabines (1973)
Otros Poemas Sueltos (1973-1994)
Tlatelolco (1968).



La luna


La luna 


La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas. 
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo: 
sirve para encontrar a quien se ama, 
y para alejar a los médicos y las clínicas. 
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido, 
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir


Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver. 
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna 
para cuando te ahogues, 
y dale la llave de la luna 
a los presos y a los desencantados. 
Para los condenados a muerte 
y para los condenados a vida 
no hay mejor estimulante que la luna 
en dosis precisas y controladas.

Por Jaime Sabines

domingo, 22 de febrero de 2009

Charles Dickens



Fué un famoso novelista inglés, uno de los más conocidos de la literatura universal, y el principal de la era victoriana. Supo manejar con maestría el género narrativo, con humor e ironía, y una aguda y álgida crítica social. En su obra destacan las descripciones de gentes y lugares, tanto reales como imaginarios. Utilizó en ocasiones el pseudónimo Boz.

OBRAS :

Papeles póstumos del Club Pickwick (1836–1837)

Oliver Twist (1837–1839)

Nicholas Nickleby (1838–1839)

Almacén de antigüedades (1840–1841)

Barnaby Rudge (1841)

Cuento de Navidad (1843)

Martin Chuzzlewit (1843–1844)

Dombey e hijo (1846–1848)

David Copperfield (1849–1850)

Casa desolada (1852–1853)

Tiempos difíciles (1854)

La pequeña Dorrit (1855–1857)


domingo, 7 de diciembre de 2008

Reinaldo Arenas

Reinaldo Arenas fue un novelista, dramaturgo y poeta cubano. Nació en Aguas Claras el 16 de julio de 1943 y falleció en Nueva York el 7 de diciembre de 1990.

Una de las figuras literarias más importantes de la segunda mitad del siglo XX en la isla. Un relato de su vida fue llevada al cine.

Coetáneo y amigo de José Lezama Lima y Virgilio Piñera

Narrativa:
1972: Con los ojos cerrados.
1981: Termina el desfile.

Antologías poéticas:
1981: El central.
1989: Voluntad de vivir manifestándose.



http://es.wikipedia.org/wiki/Reinaldo_Arenas#Narrativa

Con los ojos cerrados.


A usted sí se lo voy a decir, porque sé que si se lo cuento a usted no se me va a reír en la cara ni me va a regañar. Pero a mi mamá, no. A mamá no le diré nada, porque, de hacerlo, no dejaría de pelearme de regañarme. Y, aunque es casi seguro que ella tendría toda la razón, no quiero oír ningún consejo ni advertencia. Porque no me gustan los consejos ni las advertencias.
Por eso. Porque sé que usted no me va a decir nada, se lo digo todo.

Ya que solamente tengo ocho años, voy todos los días a la escuela. Y aquí empieza la tragedia, pues debo levantarme bien temprano -cuando el primeo que me regaló la tía Grande Ángela sólo ha dado dos voces-, ya que la escuela está bastante lejos.

A eso de las seis de la mañana empieza mamá a pelearme para que me levante, y ya a las siete estoy sentado en la cama y estrujándome los ojos. Entonces todo lo demás tengo que hacerlo corriendo: ponerme la ropa corriendo, llegar corriendo hasta la escuela y entrar corriendo en la fila, pues ya han tocado el timbre y la maestra está parada en la puerta.

Pero ayer fue diferente, ya que la tía Grande Ángela debía irse para Oriente y tenía que coger el tren antes de las siete. Y se formó un alboroto enorme en la casa, pues todos los vecinos vinieron a despedirla y mamá se puso tan nerviosa que se le cayó la olla llena de agua hirviendo en el piso cuando iba a echar el agua en el colador para hacer el café, y se le quemó un pie.

Con aquel escándalo tan insoportable no me quedó más remedio que despertarme. Y ya que estaba despierto, pues me decidí a levantarme.

La tía Grande Ángela, después de muchos besos y abrazos, pudo marcharse. Y yo salí en seguida para la escuela, a pesar de que todavía era bastante temprano.

Hoy no tengo que ir corriendo, me dije casi sonriente. Y eché a andar, bastante despacio por cierto. Y cuando fui a cruzar la calle me tropecé con un gato que estaba acostado en el contén de la acera. Vaya lugar que escogiste para dormir, le dije, y lo toqué con la punta del pie, pero no se movió. Entonces me agaché junto a él y pude comprobar que estaba muerto. El pobre -dije-, seguramente lo arrolló alguna máquina[1] y alguien lo tiró en ese rincón para que no lo siguieran aplastando. Qué lástima, porque es un gato grande y de color amarillo que seguramente no tendría ningunos deseos de morirse. Pero bueno: ya no tiene remedio. Y seguí andando.

Como todavía era temprano, me llegué hasta la dulcería, que aunque está un poco lejos de la escuela, hay siempre dulces frescos y sabrosos. En esta dulcería hay también dos viejitas paradas a la entrada con una jaba[2] cada una y las manos extendidas, pidiendo limosnas… Un día yo le di un medio[3] a cada una y las dos me dijeron al mismo tiempo: "Dios te haga un santo." Eso me dio mucha risa y cogí y volví a poner otros dos medios entre aquellas dos manitas tan arrugadas y pecosas, y ellas volvieron a repetir: "Dios te haga un santo", pero ya no tenía tantas ganas de reírme. Y desde entonces, cada vez que paso por allí, ellas me miran con sus caras de pasas[4] pícaras y no me queda más remedio que darles un medio a cada una… Pero ayer sí que no podía dar nada, ya que hasta la peseta[5] de la merienda la gasté en tortas de chocolate.

Y por eso salí por la puerta de atrás, para que las viejitas no me vieran.

Ya sólo me faltaba cruzar el puente, caminar dos cuadras y llegar a la escuela.

En el puente me paré un momento porque sentí una algarabía enorme allá abajo, en la orilla del río. Me arreguindé de la baranda y miré: un coro de muchachos de todos los tamaños tenía acorralada a una rata de agua en un rincón y la acosaban entre gritos y pedradas. La rata corría de un extremo a otro del rincón, pero no tenía escapatoria y soltaba unos chillidos estrechos y desesperados. Por fin, uno de los muchachos cogió una vara de bambú y golpeó con fuerza sobre el lomo de la rata, reventándola. Entonces todos los demás corrieron hasta donde estaba el animal, y tomándolo entre saltos de entusiasmo y gritos de triunfo, la arrojaron hasta el centro del río, pero la rata muerta no se hundió y siguió flotando hasta perderse en la corriente.

Los muchachos se fueron con la algarabía hasta otro rincón del río. Y yo también eche a andar.

"Caramba-me dije-, qué fácil es caminar sobre el puente. Se puede hacer hasta con los ojos cerrados pues a un la do tenemos las rejas que no lo dejan a uno caer en el agua, y del otro, el contén de las aceras, que nos avisan antes de que pisemos la calle." Y para comprobarlo cerré los ojos y seguí caminando. Al principio me sujetaba con una mano de la baranda del puente, pero luego ya no fue necesario. Y seguí caminando con los ojos cerrados. Y no se lo vaya Usted a decir a mi madre, pero con los ojos cerrados uno ve muchas cosas, y hasta mejor que si los lleváramos abiertos… Lo primero que vi fue una gran nube amarillenta que brillaba unas veces más fuerte que otras, igual que el sol cuando se va cayendo entre los árboles. Entonces apreté loa párpados bien duro y la nube rojiza se volvió de color azul. Pero no sólo azul, sino verde. Verde y morada. Morada brillante, como si fuese un arco iris de esos que salen cuando ha llovido mucho y la tierra está ahogada de tanta agua que le ha caído arriba.

Y con los ojos cerrados me puse a pensar en las calles y en las cosas; sin dejar de andar. Y ví a mi tía Grande Ángela saliendo de la casa. Pero no con el vestido de bolsas rojas que es el que siempre se pone cuando va para Oriente, sino con un vestido largo y blanco. Y de tan alta que es, parecía un palo de teléfono envuelto en una sábana. Pero se veía bien.

Seguí andando. Y me tropecé de nuevo con el gato en el contén. Pero esta vez, cuando lo rocé con la punta del pie, dio un salto y salió corriendo. Salió corriendo el gato amarillo brillante porque estaba vivo y se asustó cuando lo desperté. Y yo me reí muchísimo cuando lo vi desaparecer desmandado y con el lomo erizado que parecía que iba a soltar chispas.

Y seguí caminando, con los ojos, desde luego, bien cerrados. Y así fue como llegué de nuevo a la dulcería. Pero como no podía comprarme ningún dulce, pues ya me había gastado hasta la última peseta de la merienda, me conformé con mirarlos a través de la vidriería. Y estaba así, mirándolos, cuando oigo dos voces detrás del mostrador que me dicen: "¿No quieres comerte algún dulce?" Y cuando alcé la cabeza vi con sorpresa que las dependientas eran las dos viejecitas que siempre estaban pidiendo limosnas a la entrada de la dulcería. Y no supe qué decir. Pero ellas parece que adivinaron mis deseos y sacaron, sonrientes, una torta grande y casi colorada hecha de chocolate y almendras. Y me la pusieron en las manos.

Yo me volví loco de alegría con aquella torta grande. Y salí a la calle.

Cuando iba por el puente con la torta entre las manos, oí de nuevo el escándalo de los muchachos. Y con los ojos cerrados me asomé por la baranda del puente y los vía allá abajo, nadando apresurados hasta el centro del río para salvar a una rata de agua, pues la pobre parece que estaba enferma y no podía nadar.

Y los muchachos sacaron a la rata del agua y la depositaron temblorosa sobre una piedra del arenal para que se oreara con el sol. Entonces los fui a llamar para que vinieran hasta donde yo estaba y comernos todos juntos la torta de chocolate, pues, después de todo, yo sólo no iba a poderme comer aquella torta tan grande.

Palabra que los iba a llamar. Y hasta levanté las manos con la torta y todo encima para que la vieran y no fueran que era mentira, lo que les iba a decir, y vinieran corriendo. Pero entonces, "push", me pasó el camión casi por arriba en medio de la calle que era donde, sin darme cuenta, me había parado.


Y aquí me ve usted: con las piernas blancas por el esparadrapo[6] y el yeso. Tan blancas como las paredes de este cuarto donde solo entran mujeres vestidas de blanco para darme un pinchazo o una pastilla, desde luego blanca.

Y no crea que lo que le he contado es mentira. No vaya a pensar que porque tengo
un poco de fiebre y a cada rato me quejo del dolor en las piernas estoy diciendo mentiras, por que no es así. Y si usted quiere comprobar si fue verdad, vaya al puente; que seguramente debe estar todavía, toda desparramada sobre el asfalto, la torta grande y casi colorada hecha de chocolate y almendras que me regalaron sonrientes las dos viejecitas de la dulcería.


[1] Máquina: automóvil.
[2] Jaba. Bolsa grande de papel, con asas.
[3] Medio: moneda de cinco céntimos

[4] Pasas: arrugadas como una uva pasa.

[5] Moneda de veinte céntimos.
[6] Esparandrapo: especie de venda, con adhesivo en uno de sus lados que se utiliza para cubrir las heridas.


Reinaldo Arenas. (1972)


La bruja de los cuentos.